Procesaron al intendente de Lonquimay por trata de personas


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roggerLa jueza Iaraa Silvestre procesó a fines de abril al intendente de Lonquimay Luis Rogers y al comisario Carlos Alaniz por los delitos de trata de personas y de incuplimientos de los deberes de funcionario público.

La resolución de la jueza se conoció una semana después de que el titular de la Procuraduría de Trata de Personas y Secuestros Extorsivos (Protex), Marcelo Colombo; el titular de la Fiscalía General ante la Cámara Federal de Apelaciones de Bahía Blanca, Alejandro Cantaro, y el fiscal Federal subrogante a cargo de la Fiscalía Federal de Primera Instancia de La Pampa, Juan José Baric, solicitaran la inmediata resolución procesal de los dos funcionarios públicos involucrados en el caso de trata de personas con fines de explotación sexual.

Por pedido de los fiscales Baric y Colombo, los acusados declararon en noviembre del 2013, luego de reiteradas negativas del juez Marcelo Piazza, quien se negaba a hacer lugar al pedido desde diciembre de 2012.

La causa se inició el 4 de julio de 2009,  impulsada por la fiscal provincial Alejandra Ongaro, cuando desde la Brigada de Investigaciones solicitó la intervención del teléfono de Carlos Fernández, por presuntas irregularidades en su local nocturno “Good Night”. La averiguación llevada adelante también vinculó al subcomisario Carlos Alaniz y al intendente Luis Rogers con la actividad ilegal de Fernández.

El caso se inició el 12 de septiembre de 2009, cuando un hombre oriundo de Santiago del Estero, denunció ante la Policía que su novia había sido secuestrada por el dueño del cabaré “Good Night”. Agregó que su pareja había viajado a raíz de una oferta laboral en ese prostíbulo y luego quedó cautiva en el lugar siendo víctima de amenazas.

La víctima logró escapar y en su declaración relató que debió dejarle sus pertenencias al propietario del lugar, ya que le “debía” dinero por gastos de comida y elementos de higiene. Añadió que aún estando enferma no pudo recibir asistencia médica ni medicamentos, y que el dueño del lugar le dijo que “no le importaba, que ella tenía que hacer plata”.

En otra denuncia realizada en octubre de 2009, una mujer que había trabajado desde el año 2007 en la Comisaría de Lonquimay, relató ante la Justicia provincial las distintas situaciones delictivas que había observado por parte del subcomisario Carlos Alaniz. La testigo agregó que el acusado mantenía una relación muy fluida con el entonces intendente Luis Rogers y con Carlos Fernández, dueño del cabaré. A fines de octubre  se realizó un allanamiento en el local nocturno a partir del cual se pudo constatar la presencia de tres mujeres salteñas que dijeron trabajar en el lugar, y un cuaderno donde estaban anotados los “pases” que realizaban.

En 2011, el procurador Esteban Righi dijo que el caso debía ser analizado por la Justicia Federal ante una posible «existencia de una fluida relación entre el propietario del local y algunos funcionarios del lugar a quienes la denuncia adjudica connivencia política y policial».

Rogers había declarado a los medios periodísticos que «un cabaré es un lugar de esparcimiento, un lugar de contención espiritual», lo que generó una fuerte polémica. El intendente también fue denunciado por el INADI y del secretario de Derechos Humanos de la Provincia.

En tanto, el subcomisario Alaníz,  fue trasladado a General Acha, la Procuración señaló que no solo convivía con la encargada de la whiskería de Colonia Barón, sino que además mantenía una fluida relación con el propietario de Good Night, Fernández.