La Pampa ha dejado de ser un lugar de paso para ser un lugar de destino


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normadurangoLa vicegobernadora Norma Durango dijo que «La Pampa ha dejado de ser un lugar de paso para ser un lugar de destino» de la trata de personas. Sostuvo que es una «lucha política, económica y cultural» y le pidió a la Justicia que genere fallos en donde «se concrete la represión a los explotadores».
La presidenta de la legislatura pronunció un discurso previo a la sesión  en la que se realizó un homenaje por el centenario de la primera ley destinada a combatir la trata de personas en América latina, la 9143 del año 1913. Se trata de la conocida como Ley Palacios, por el apellido de su autor Alfredo Palacios, considerada como la primera norma legal en el mundo contra la prostitución infantil, informó Diario Textual
«Desde hace seis meses llevamos adelante la campaña provincial «Las rutas de la trata» a partir de un convenio firmado con la Fundación María de los Ángeles y Susana Trimarco. Es nuestro aporte concreto de difusión de pautas preventivas, tarea que realizamos conjuntamente con entidades del tercer sector, gremios, asociaciones, gobiernos locales, otros poderes del estado y comunidad en general de toda la provincia», dijo.
«En La Pampa la trata de personas ha dejado de ser un lugar de paso para convertirse en algunos casos en destino. No podemos permitir que eso suceda. Hace falta que todas y todos trabajemos fuertemente y articuladamente para que esto no sea una amenaza para nuestra provincia», destacó.
«Reivindicamos la decidida lucha llevada a cabo por familiares de las víctimas, los esfuerzos de la sociedad y del Estado destinados a combatir la trata y todas sus conexiones y derivaciones. Debemos profundizar esta lucha», reclamó.
«Se ha logrado instalar y visibilizar el tema en la agenda pública, pero sabemos que esta lucha es política, es económica y fundamentalmente es cultural. Se ha podido desnaturalizar una práctica brutal y esclavizante, sustentada en una concepción patriarcal de los cuerpos de los más débiles. Sin embargo, la realidad indica que seguimos en desventaja. Todavía continuamos asistiendo al debate entre las tesis reglamentaristas y abolicionistas sobre la prostitución», sostuvo.
«La prostitución es una institución patriarcal basada en la subordinación de los géneros, que compromete la identidad y subjetividad de las mujeres, produciendo graves daños físicos y psíquicos. Por tanto jamás puede ser considerada un trabajo. Al igual que en la época del combativo Alfredo Palacios, estamos buscando respuesta a uno de los atentados más flagrantes a la dignidad de las personas», remarcó.
«Desde lo ejecutivo, debemos trabajar en la promoción de políticas restitutivas de derechos», dijo, e instó a desarrollar un «trabajo articulado de los gobiernos nacional, provincial y municipal y de la sociedad civil», así como la «masificación de campañas de sensibilización, prevención y capacitación sobre todo aquellas dirigidas a la población más vulnerable, para evitar el reclutamiento, reducir la demanda y asistir a sus víctimas».
«Desde el poder judicial, se deben generar fallos en donde se concrete la represión a los explotadores, la no represión de las personas en situación de prostitución y la necesaria visibilización y responsabilización de los prostituyentes», reclamó.