María Soledad fue víctima de trata


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A 24 años de la muerte de la estudiante catamarqueña, la hermana Martha Pelloni, impulsora de las «Marchas de Silencio», aseguró que la joven fue víctima de un «reclutamiento» y acusó al entonces presidente Carlos Menem de pagar a los jueces del caso para «no esclarecer».

La religiosa Martha Pelloni, impulsora de las denominadas Marchas de Silencio que ayudaron al esclarecimiento del crimen de la estudiante catamarqueña María Soledad Morales, del cual se cumplen 24 años, aseguró que la adolescente “sufrió un acto de trata, de reclutamiento”.

Al conmemorarse un nuevo aniversario de la muerte de María Soledad, Pelloni afirmó que “no hubo decisión política para esclarecer el caso desde el principio” y acusó al entonces presidente de la Nación, Carlos Menem, de haber pedido a jueces y abogados que “trabajaran para no investigar el hecho”.

Desde la ciudad correntina de Goya, la religiosa explicó en declaraciones a la radio FM Valle Viejo de Catamarca que “en aquel entonces no se sabía tanto sobre ese término ‘trata’, era una palabra desconocida. Se ha sofisticado tanto el tema que lo mismo que le ocurrió a María Soledad en aquel entonces en el boliche, es lo mismo que pasa hoy, porque las chicas son sometidas a altas dosis de alcohol y son elegidas para ser abusadas y violadas que ni recuerdan qué les ocurrió”.

«No hubo decisión política para esclarecer el hecho desde el vamos, sabemos que el presidente Carlos Menem llamó a las personas que tenían que trabajar en el caso de María Soledad, como interventor, abogados y jueces que trabajaron para no esclarecer, que fueron premiados con grandes cantidades de dinero”.

Respecto del crimen de la estudiante, la hermana Pelloni dijo que “la verdad se supo, nosotros supimos la verdad. Que no se haya querido investigar es otro tema”, y agregó que “la justicia está involucrada porque los jueces son del color del gobierno de turno”.

El hecho

El crimen de María Soledad Morales se descubrió cerca de las 9.30 de la mañana del lunes 10 de septiembre de 1990, cuando trabajadores de Vialidad encontraron el cuerpo mutilado de la estudiante secundaria, semiescondido en inmediaciones de la cancha de fútbol de Parque Daza en la zona este de la capital.

Su asesinato tuvo una amplia repercusión a nivel nacional y terminó con la renuncia del entonces gobernador de Catamarca, Ramón Saadi. Los informes médicos del caso aseguraron que la joven había sido violada y asesinada 48 horas antes del hallazgo de su cuerpo, entre la noche del 7 y la madrugada del 8 de septiembre.

A partir del hallazgo, siete jueces de instrucción se sucedieron en el puesto para investigar el caso y finalmente elevarlo para su debate oral y público.

Tras varios procesos judiciales, el viernes 27 de febrero de 1998 el tribunal condenó a Guillermo Luque -hijo del diputado nacional peronista Angel Luque- a una pena de 21 años de prisión, mientras que Luis Tula recibió 9 años de cárcel, ambos acusados del delito de “violación seguida de muerte agravada por el uso de estupefacientes”.

Tula cumplió la totalidad de la condena, mientras que Guillermo Luque pasó en prisión 7 años menos de lo estipulado.

Fuente: Crónica

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