La ley «Brisa», para reparar el daño que se le causó a los hijos víctimas del femicidio


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Un grupo de senadores nacionales presentó el proyecto de ley “Brisa”, para responder a la situación que viven los hijos de las víctimas de femicidios y plantea una reparación económica. El senador nacional por el GEN, Jaime Linares, opinó para Télam sobre esta iniciativa que recuerda el caso de Brisa Barrionuevo, una niña de tres años que vive en Moreno con su tía, junto a sus dos hermanos, luego de que su madre Daiana Barrionuevo fue asesinada a golpes el 20 de diciembre pasado.

Millones de mujeres salieron a las calles y se vistieron de negro en señal de luto para gritar «Ni una Menos» bajo la convocatoria «Nosotras Paramos». Es admirable como los movimientos de mujeres vienen luchando a través de los años para ser reconocidas como sujetas de derecho. La sociedad está exigiendo medidas urgentes para frenar la oleada de crímenes por violencia de género.

Desde el Senado, hemos presentado junto a otros senadores de distintos bloques, el proyecto de «Ley Brisa» con la Asociación Civil La Casa del Encuentro. Esta es una ley que tiene el objetivo de reparar a las otras víctimas de la violencia de género, los hijos/as del femicidio, que a su vez son testigos del asesinato de su madre en manos de su propio padre. La Ley viene a cubrir un vacío donde el derecho de estas víctimas se encuentra ausente.

El proyecto establece una reparación económica para hijos/as y adolescentes víctimas colaterales de femicidio. El Estado Nacional les otorgará un monto mensual equivalente a un haber jubilatorio mínimo, con sus incrementos móviles establecidos en la Ley 26.417. Creemos necesario generar mecanismos de protección para estos chicos que quedan en una situación de desprotección enorme, a la intemperie, expuestos a todos los padecimientos, luego de las situaciones duras que ya vivieron.

Esta prestación económica no resulta ser un subsidio, una pensión o una ayuda, sino una reparación económica por parte del Estado, hasta que cumplan 21 años de edad y les brindará una cobertura de salud integral .

Según indica el informe anual realizado por el Observatorio de Femicidios de la Casa del Encuentro, se registraron entre el año 2008 y 2015 que 2518 hijos e hijas, de los cuales 1.617 son niñas, niños y adolescentes, fueron víctimas colaterales del femicidio, donde su padre asesinó a su madre. Los niños y niñas que han perdido a su madre por culpa de un femicidio cometido por su padre inevitablemente sufrirán. A estos casos nos referiremos, y cuando finalmente se produce el femicidio, los hijos y las hijas se constituyen en sobrevivientes de una vida de abuso que terminó con la vida de su propia madre, han convivido con la violencia extrema, en muchos casos la han padecido física, sexual y en todos los casos psicológicamente.

Es indispensable que el Estado pueda atender las necesidades y los derechos de las niñas, niños y adolescentes víctimas colaterales de femicidio que tienen derecho a una vida plena y libre de violencia. Si bien un monto de dinero no reparará el gran daño que sufrieron, será de gran apoyo para que puedan seguir adelante con sus vidas. Una vida libre de violencia es posible, para ello debemos implementar todas las herramientas a fin de hacerlo realidad. Avanzar en este sentido, es una responsabilidad del Estado.

Autor: Jaime Linares

Fuente: Telam

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