El peligro acecha en internet


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A veces nuestros hijos y estudiantes utilizan los celulares, internet, salas de chats, Facebook y otras redes sociales con la idea de “hacer una broma” y no se dan cuenta del daño que se pueden ocasionar cuando esa información, que puede ser verdad o mentira, se hace pública. Otras veces las pantallas son utilizadas para vengarse, molestar por situaciones íntimas  que se revelan, celos, envidia, etc.

Es importante hacerles saber que toda información que se publica por internet, celulares, Facebook u otras redes sociales no se puede controlar después que se difunde, pudiendo ocasionar daños graves que pueden afectarnos o afectar a otros psicológica y moralmente, e inclusive poner en riesgo nuestras vidas o la de otros.

Hay ciberdelincuentes que se valen de internet para ganarse la confianza y el afecto de jóvenes e infantes, para buscar el acercamiento y luego abusar sexualmente de ellos, utilizando imágenes, videos de webcam, fotos con las cuales también los pueden manipular para obtener dinero a cambio.

Con frecuencia, para llamar su atención suelen hacer ofertas engañosas, haciéndose pasar por academias de modelaje, productoras de castings para cuñas de televisión, concursos de belleza, para engañar a sus potenciales víctimas.

¿Qué podemos hacer?

Los podemos  formar para  que:

• Aprendan a utilizar de manera adecuada las tecnologías. Eso significa conocer sus ventajas; pero también sus riesgos.

• Estén atentos a no suministrar información personal que pueda ser utilizada en su contra, por ejemplo: teléfonos, dirección de habitación y/o escuela y curso en el que estudian o lugares en los que se encuentran en un momento determinado, claves de acceso a sus cuentas, números de cuentas bancarias o tarjetas de crédito de familiares.

• No permitan que les saquen fotos o videos, directamente o a través de la webcam, en las que puedas aparecer semidesnudo, en ropa interior o totalmente sin ropa.

• No publiquen comentarios de otros(as) que sirvan para meterse en su vida privada; tampoco palabras que los puedan ofender, humillar, descalificar… porque pueden responderte de forma violenta o inclusive agredirte físicamente.

• Si saben de casos de compañeros o compañeras que tienen la intención de difundir información o imágenes que dañen su imagen o la de otros(as), tienes dos caminos: o se callan y se hacen cómplices, o denuncian una situación que puede tener consecuencias negativas, incluso legales.

• Pueden hablar con sus familiares para que los orienten y decidir los pasos a dar para que la información no se siga difundiendo, bloquear a las personas que están haciendo daño y si es el caso denunciar ante las autoridades (CICPC, Fiscalía, Consejo de Protección).